martes, 12 de enero de 2010

La bola confesionaria

Che, pero que loco que la autora no se sentó a hacer balance. No sé cuantos lo hicieron...pero al menos ella lo admite.
Admite el desastroso 2009 que llevó entre sus brazos, pero si sigue quejándose, va a morir antes de tiempo. Y no por fumadora pasiva. Desgracia de nuestros tiempos.
Pero, existe algo llamado: "La bola confesionaria". No, no realmente. Pero aplicado en ella, es más patético, excediendo del realismo. Cómo funciona?
a) Acumule por 10 años... hechos de su vida, los cuales no le dejen dormir tranquilo.
b) Vuélvase autista de a ratos.
c) Grite a cada segundo que le moleste algo
d) Abra la puerta y dirijase a la casa del amigo más cercano.
e) Busque un frasco y haga un registro clasificatorio de la cantidad de lágrimas gastadas en ese tiempo.
f) Finja preocupación por los asuntos de sus relativos.

Pasado el tiempo estipulado, cuando las fiestas de fin de año lleguen, donde la casa se inunda de comida, gentes perturbadoras, etc...estalle. Busque llamar la atención lo mejor posible, pero por favor, no llegue a instancias mayores. La responsabilidad de sus actos no deben superar la fatalidad. Conste que no mencioné la pirotecnia.

Esto de confesarse provocó sensaciones, luego de Gran Hermano. Si logra cambios, hágame saber. De lo contrario, espere a las Pascuas o algún cumpleaños aburrido.
Atrévase! O confórmese con su diario personal, o su blog...como lo hace la autora.

No es aplicable para personas con índices de egocentrismo altos, ni problemas de colesterol graves.