domingo, 25 de abril de 2010

Alas verdes

Silenciosa viniste un día de verano.
Chiquita e impaciente, de colores vivaces.
Hambrienta, poco dócil y herida por una guerra injusta.
Te quitaron de tu mundo, ultrajaron y te vendieron por muy poco.
Unos locos te compraron, esos locos queridos te dieron techo.
Oiste tanto y hablabas sin hablar.
Desconocíamos tu identidad y así te quisimos.
Testaruda y exquisita.
Presa de un nuevo mundo lleno de ruidos molestos.
Presa de rejas verdes, así como eras vos.
Ruidosa te volviste con el tiempo...
Clamabas amor, atención y comida.
Te odiabamos por ser nuestro despertador, nos reíamos de tus tiernas payasadas
Te amabamos igual.

Tiempo pasó y casi te teníamos en el olvido.
Poco tiempo te regalabamos... Egoísmo de nuestra cotidianeidad.
Tiempo pasó y asumiste nuestra locura.

Silenciosa te fuiste un día de otoño.
Chiquita y paciente de colores casi extintos.
Dócil y cansada de dar batalla desconocida por nosotros.
Libre donde quizás puedas volar sin miedos...
Alto y sin escalas...
Hacia un mundo donde con el tiempo..
Olvides incluso hasta nuestros ruidos molestos.

No hay comentarios: